Biocultura y Naturismo

Actualmente asistimos impasibles al mayor deterioro y degradación de nuestro medio ambiente. En verdad nuestra próxima generación tiene una perspectiva muy dura, pues nuestro legado es triste y casi sin esperanza. Somos crueles e irracionales al acabar con hábitats enteros en bosques y selvas o simplemente dejamos en abandono tierras fértiles y  las ensuciamos o las convertimos en un predio para lucrar.

La madre naturaleza recoge lo peor de nosotros, nuestras toxinas,  venenos y desechos y a cambio nos alimenta, nos cuida y protege sin que nos demos cuenta

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Nuestros tatarabuelos ya no existen. Ellos nos enseñaron a trabajar y amar a la tierra. Ellos se alimentaban y hasta se curaban de lo que les daba esta amorosa tierra. Hoy día, nos hemos transformado en seres sintéticos. Hemos abandonado la tierra por ir en pos de mejores ganancias, y como la tierra no es rentable hemos optado por abandonarla.

Hemos cambiada nuestra alimentación hacia una más industrializada. Nos alimentamos de enlatados, embutidos, lácteos refrigerados, carnes frías, etc. ¿y de la alimentación de nuestros abuelos? De eso casi nadie se acuerda, pues somos una generación nueva que nunca conoció la alimentación de nuestros ancestros.

Esta alimentación artificial ha disparado las enfermedades que los médicos encuadramos en la clase: Enfermedades de la Nutrición. (La diabetes, la artritis, la obesidad están dentro de esta clasificación) Y aunque la medicina alopática moderna salva muchas vidas a diario gracias, primero; a los prodigiosos descubrimientos de diagnóstico (rayos x, ecografías, resonancia magnética etc.); segundo, a los análisis bioquímicos de sangre orina, moco, etc. y su capacidad de detectar y descubrir con precisión cualquier foco negativo para la vida y tercero, gracias a la cirugía y la tecnología que posee.  Pero no siempre las cura o equilibra la salud.

Por otra parte, hoy, abundan las enfermedades crónicas como las alergias, rinitis, asmas, reumatismos, etc. que aunque estén bien diagnosticados los tratamientos para curarlas, fracasan o hasta empeoran los síntomas o bien causan daños iatrogénicos a largo plazo.

Además, existen en la medicina alopática, un número mayor de enfermedades que no se sabe a ciencia cierta que las ocasiona; es decir, los médicos no saben su exacta etiología (origen de la enfermedad) por lo que su medico siempre le dirá que es de origen psicosomático, o idiopático, o son sus nervios, ya se le pasara, no se preocupe. Lo grave del asunto es que aunque sean de origen desconocido derivan en un daño irreversible en el cuerpo y probablemente ocasionan el fallecimiento del paciente.

Ante este panorama sugerimos a los lectores que siempre indagen y profundicen en la enfermedad que les concierne, así como buscar la opinión de segundos y terceros profesionales de la salud, no solo alópatas, también homeopáticos, naturistas, cuánticos, holísticos, etc. Y por supuesto sugerimos recabar información sobre tratamientos naturistas que podrían solucionar o aliviar el caso.

En saluddelfuturo.com abordamos el naturismo o naturapatía por su gran valor en muchísimos casos por su tremenda utilidad terapéutica y por su acción regeneradora de la salud  y de la alegría del ser humano

J. Evans